Tianguis Tradicional de los Jueves en Tulancingo

Para los tulancinguenses, el día jueves tiene una connotación especial, ese día es muy diferente a los demás por un hecho: el tianguis milenario que se desarrolla en las calles de nuestra ciudad. Para los habitantes modernos enfrascados en otras actividades puede resultar una molestia el tráfico lento y muchas veces paralizado por este magno mercado que abarca más de 18 cuadras en el centro de la ciudad una vez a la semana.

El historiador Woodrow Borah menciona que este tianguis lleva siglos desarrollándose en esta región por la ubicación estratégica de Tulancingo entre el Golfo y el Altiplano, además de que siempre ha funcionado como cabecera de la región.

Hasta la fecha, gente de Acaxochitlan, Santiago Tulantepec, Cuautepec, Acatlan, e incluso de Pachuca y la Ciudad de México vienen a abastecerse de todos los productos que se expenden aquí. Se venden desde chinicuiles hasta toloache, desde yerbas para el mal de ojo hasta abrigos de buena calidad, de acuerdo a estudios del Jardín Botánico de la UNAM, se comercializan aquí productos de más de 5 estados.

Las amas de casa surten su despensa ese día, en el cual la oferta es extraordinaria y para todos los gustos. Guajolotes (Pavos y tortas; lo aclaramos porque en Tulancingo, la palabra guajolote tiene 2 acepciones), conejos, perros, autos, zapatos. La gente de otras regiones no viene nada mas a comprar, también a vender cosas que en la ciudad comúnmente ya no se ven, como flores de gualumbo (de maguey), tepezcohuite , etc.

En la Colonia el tianguis se instalaba alrededor de la catedral. A finales del siglo XIX había crecido tanto que comenzaba a ser un problema y con la separación de bienes de la Iglesia, buena parte de los terrenos de catedral se convirtieron en lo que hoy es el Mercado Municipal y posteriormente el Juárez, sin embargo el jueves siguió instalándose el tianguis entre los dos mercados.

Incluso era abastecido por el tranvía de mulas que salía de la Estación del Ferrocarril Hidalgo y seguía toda la calle de Porfirio Díaz (hoy Primero de Mayo) y daba vuelta en Morelos. Al principio solo eran unas calles las ocupadas, pero fue creciendo tanto que a finales de los noventa’s se separo una parte. La parte que se separo corresponde a otro rubro en el que la región siempre se ha distinguido: El textil y hoy es un detonante económico muy importante en nuestra ciudad, la llamada Plaza del Vestido.

En una ciudad evidentemente comercial como lo es la nuestra, el jueves es un escaparate perfecto para los productos hechos aquí mismo, ya sea en la ciudad o en la región. La forma en como ha trascendido en el tiempo y ha conservado su mismo espíritu desde hace siglos nos habla de la esencia comercial y aglutinadora que tiene nuestra ciudad en la región.

Así que ya lo sabe, si quiere abastecerse de productos de buena calidad, de prendas de punto o simplemente seguir una receta que se remonta a la cocina de los cazadores-recolectores como la salsa de chinicuiles o tortas de flores de quemita, no dude en venir a Tulancingo en donde seguramente se maravillara del enorme tianguis en que se convierte nuestra ciudad el día jueves.

Escrito por Lorenia Lira

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