La insurgencia en Tulancingo Hidalgo 3ª parte

En 1816 el General Francisco de las Piedras quien era el Comandante de las fuerzas realistas en Tulancingo fue enviado a combatir a Francisco Xavier Mina y en su lugar quedó Manuel de la Concha (tristemente célebre por haber fusilado a José María Morelos y Pavón). Manuel de la Concha defendería los intereses realistas en Tulancingo de 1816 a 1821. Según los escritos resguardados en el Archivo Municipal de Tulancingo, Manuel de la Concha afirmó que Tulancingo estaba en paz hasta mayo de 1821, y solicitaba al virrey quedarse en esta ciudad. Para ese momento, Nicolás Bravo se había unido al Plan de Iguala, y formaba parte del Ejército Trigarante y le interesaba tomar la ciudad de Tulancingo que era pieza clave en la región , para ello contaba con 5,000 hombres, algunas piezas de artillería que había tomado de los realistas y el apoyo de José Francisco Osorno que seguramente tenía muchas ganas de rendir a Tulancingo.

Según el mismo Nicolás Bravo, Manuel de la Concha abandonó la plaza tan rápidamente cuándo se enteró de la cercanía de las tropas independientes que dejó sobre la mesa documentos de la contabilidad de su ejército e incluso objetos personales que Bravo se encargaría de remitir al Virrey con notorio sarcasmo. Según la versión en cartas de Manuel de la Concha, fue obligado a abandonar la plaza por órdenes de sus superiores.

Nicolás Bravo tomó la ciudad en compañía de Osorno y de Guadalupe Victoria, enseguida mandaron perseguir a Manuel de la Concha quién se dirigía a Pachuca, y lograron tomar esta ciudad también sin batallas de por medio.

Así fue como Tulancingo fue finalmente tomado por los insurgentes quienes comenzaron a despachar desde esta ciudad a favor del Ejercito Trigarante, y por ello fue que cuando Iturbide entró triunfante a la ciudad de México el 21 de Septiembre de 1821 lo hizo acompañado de doscientos dragones de Tulancingo.

Por Lorenia Lira

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