Historia de la Feria de Tulancingo

Las ferias comenzaron originalmente en Europa, coincidían con las fiestas patronales de los pueblos. El inicio de dichas celebraciones es básicamente adorar al Santo Patrono y por otro lado comerciar los productos originarios de cada región. En Champaña, las ferias al igual que en el Valle de Tulancingo, se daban casi al mismo tiempo en toda la región, creando así un extraordinario mercado en dónde se expendían los vinos y otros productos originarios de allí.

Este fenómeno europeo, pronto se trasladó a la tradición mexicana y es sólo en algunas ciudades que las ferias se hacen importantes. En su mayoría estas ciudades ofrecen productos sui generis que les garantizan el éxito. En Texcoco, la feria es del Caballo; en Atocpan (Estado de México) es del mole, en Tulancingo, los productos textiles y la ganadería serán los rubros que más interés causaran en los compradores.

En el caso de la Feria de Tulancingo, muchos factores contribuyeron a su éxito en el siglo XX: Su inminente cruce de rutas comerciales entre el Golfo, la Sierra Poblana y la Sierra Veracruzana con el Altiplano. Su vocación comercial y urbana; y por supuesto su variedad en productos para exponer.

En la región de Tulancingo, tres ferias coinciden en una misma temporada. En San Antonio Cuautepec se festeja el 13 de junio, en Santiago Tulantepec el 25 de Julio y en San Juan Bautista Tulancingo el 24 de Junio y el 2 de Agosto, ésta última por ser la Virgen de los Ángeles, la patrona de la Diócesis. A algunas personas les provoca extrañeza que estas 3 ferias se celebren casi al mismo tiempo, pero según el modelo de Champaña, las ferias se hacen por regiones, sin empalmarse, pero en la misma temporada agrícola.

No existe la certeza de cuando comenzó a celebrarse la Feria en Tulancingo, que en el siglo XIX seguramente se festejaba el 24 de Junio, celebrando a San Juan Bautista. Dicha feria se celebraba en el atrio de la Parroquia. En 1864, cuándo se ratifica a Tulancingo como ciudad, se le da también fecha de feria: el 5 de Mayo.

Fue en el siglo XX que la feria comenzó a festejarse el 2 de Agosto, en honor a la Virgen Patrona de la Diócesis de Tulancingo. Según entrevistas a Tulanciguenses centenarios, la feria en la época de la Revolución se llevaba a cabo frente a la Iglesia de los Angelitos, las atracciones que había eran juegos y comida. Se jugaba a la Lotería, y otros juegos de azar. Los primeros juegos que trajeron fueron los Caballitos, que ya empleaban luz eléctrica. Estos juegos causaron impacto en los Tulanciguenses, muchos de ellos veían con miedo los juegos pues les provocaban mareos y sólo se subían a ellos los adultos. Posteriormente se siguió celebrando frente a Catedral, es decir en la Floresta

En la década de los 70’s, la feria se trasladó de la Floresta a Libertad, frente a la Escuela José María Lezama. Posteriormente por cuestiones de espacio, la Feria de Tulancingo, fue trasladada al Estadio Primero de Mayo, “el campo” como la conocimos en esa generación. Es en esos años que la Feria de Tulancingo se colocó como una de las más importantes del país. Actualmente la Feria se celebra en dos espacios, la tradicional, adonde llegan miles de peregrinos sigue siendo frente a la Iglesia de los Angelitos; y la Expo Feria en las inmediaciones de Jaltepec.

Escrito por Lorenia Lira

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